Decálogo para una buena mamada.

Decálogo para una buena mamada.

A la hora de irse al “downtown” de la pareja - o bajar- no hay nada realmente que sea una biblia a seguir para todo el mundo. Pero sí hay varios tips que podrían ayudar:

1. ¿Gusta el asunto o se hace por obligación?: Hay que tener claro que el tema es de gozárselo en doble vía; si se hace porque se piensa que a la pareja le gustará, pero al otro no le hace tanta gracia, mejor evitar el desgaste. Niñas y niños: uno nota cuando la mamada se hace por quedar bien y no porque se quiere dar placer.

2. Higiene: Nadie pide que huela allá abajo a gloriosas rosas bajadas del olimpo, aprobadas por Zeus. No, solo se exige que al menos no huela a cloaca. Es elemental, si uno sabe que tiene una cita que probablemente termine en la cama, hay que ducharse. Si se quiere oler a las benditas rosas, perfecto; si Zeus las aprueba, mejor que mejor. Pero en todo caso, sólo se pide que no apeste a descuido.

3. Cuando se hace, se hace con toda: Cualquiera puede cocinar, pero no cualquiera cocina rico. Es decir, aunque haya toda la intención de hacer pasar un buen rato, no es nada kinky que el asunto se quede en lengüetazos sin ton ni son, aquí y allá. Hay que meterle ritmo a la cosa, saber dónde hacer énfasis, cuándo ayudarse con las manos y dedos, y cómo hacer del sexo oral una experiencia bien With Love. Chicos: hagan de cuenta que son Indiana Jones y acaban de encontrar el templo de la perdición. Chicas: ya que han decidido dar placer al pequeño clon de su pareja, adórenlo como si fuera una paleta en medio del desierto.

4. No bajen de una vez: nada mejor que un buen forplay, donde los besos, las caricias, y una buena sesión de dirty talk vayan allanando el camino de la mamada. O mejor dicho; empapando el camino. Es más correcto ese ejemplo.

5. Cuiden la técnica: ellas gozan siendo penetradas, así que aguanta mucho que la lengua simule ser un pequeño pene que entre y salga de su vagina varias veces. Pero no hay que olvidar que el clítoris es también muy sensible, y unos besos a los lados, encima y por debajo, van a convertir el asunto en una cosa inolvidable. ¿y ellos? Igualito: van a recibir muy bien unos besos a los lados y en el glande, pero también, van a quedar locos cuando la boca de ustedes simule ser una vagina que se trague su miembro, succionando y dando presión con los movimientos.

6. Abarcar todo el terreno: ellas tienen vagina, clítoris y senos, así que serán muy agradecidas las caricias manuales arriba, mientras los labios de uno se encargan de los labios de ella. Chicas: ellos tienen un amigo alargado, que incluye dos acompañantes laterales a las que también se les puede consentir mientras la boca se entretiene con lo otro.

7. Mirar a los ojos: mantener contacto visual por momentos, es supremamente excitante para quien lo recibe, además de que sirve como indicador (por la cara de la parej@) de si se está haciendo un buen trabajo y toca seguir así, o si por el contrario, la otra persona ya empezó a mirar el reloj, y así sabe uno que llegó la hora de cambiar de posición. Tengan en mente que el que lo recibe y ve a su pareja concentrada en lo suyo, lo está dejando impreso en el disco duro de la cabeza, y muy seguramente el asunto será material masturbable de ahí en adelante.

8. Evitar los comentarios pendejos: Díganle “Oye, qué bien lo haces, se nota que tienes práctica” y a menos de que ambos tengan el mismo sentido del humor, muy seguramente la magia del asunto se romperá. Sí, muñecas y muñecos: su pareja ya hizo esto antes, así que considérenlo como un buen entrenamiento que tuvieron para llegar a este momento donde ustedes son los actuales receptores del placer que aprendieron a dar.

9. Ojo con agarrar la cabeza muy fuerte: No, no estamos hablando de la “cabeza del aparatito de ellos”. Nos referimos a cuando la persona que recibe la mamada se emociona un poco más de la cuenta y agarra el rostro de su pareja con fuerza y pegándolo tanto hacia ellos, que respirar se dificulta un poco. Y pues bueno, para dar una buena mamada, toca estar vivo en primera instancia y poder respirar sin problemas. Así que: chicas: si el parejo insiste en esto de fusionarles la cabeza con su pito, cójanle la mano con cariño y se la ponen a un lado, como dándoles a entender: “tranquilo, bebé, yo me encargo”. Y Chicos: si es ella quien les hace esto, levántense con mirada tierna y digan que están tan cachondos que ya no aguantan y se la tienen que meter. Seguramente estarán tan excitadas que agradecerán esto.

10. Dirigiendo la explosión: ellos eyaculan, y ellas también, así que si se recibe esto en la boca y se bota, es claro que se quiere a la pareja. Pero si se traga, entonces se le ama. Para ellas: recibir semen en la cara es opcional; si les suena a película porno, solo tengan en cuenta que igual, es bueno para el cutis. Para ellos: recordar que ellas son multi orgásmicas, así que esta primera “llegada” será un buen abrebocas para la de ustedes.