Mis ganas de pussy.

Mis ganas de pussy.

No sé cómo interpreten ustedes los sueños mojados que puedan tener con alguien; si pueden ser fantasías reprimidas o, simplemente, arrechera de momento. Pero lo que a mí me pasó, no sé interpretarlo.

He besado a más de 4 mujeres en mi vida, pero lesbiana no soy; creo que un buen beso no está definido por el sexo de una persona, sino por las ganas o el feeling “With Love” que le tenga… y bueno, pues en varias ocasiones hubo mujeres que me incitaron a darles un beso.

Hace poco, después de un largo día de trabajo y esperando encontrar una noche de sexo en mi cama, decidí empelotarme y acostarme a dormir. No me masturbé por que el cansancio me mató, pero a cambio de eso, tuve uno de los sueños más locos y creería que reprimidos, de mi vida sexual.

En el sueño estaba en un apartamento que tenía alrededor de 3 habitaciones y vivía con unas personas que aunque físicamente eran extrañas para mí, en el sueño sentía que los conocía desde hace mucho tiempo, como si fueran familia. A pesar de estar en otro estado (dormida) la arrechera no se me quitaba y sentía unas ganas de ser penetrada, mucho más fuertes de lo normal.


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En el sueño había una mujer de rasgos orientales, con el pelo corto, negro y completamente liso. Parecía recién levantada por su forma de mirar y el camisón que le llegaba apenas tapando su flor. La conocía, no en la vida real, pero por lo menos en el sueño sí. Aunque habían hombres en ese lugar, mi deseo sexual iba totalmente hacia ella. Le comenté lo que me pasaba y sonrió y me dijo algo como: “es muy temprano para tocarnos, pero déjame lavarme los dientes.”

Fu una habitación donde la cama estaba pegada a la pared; había una ventana enorme que dejaba ver una noche citadina llena de rascacielos. Sí, ya era de noche (los sueños son así, no tienen sentido). Entré, dejé la puerta abierta y, completamente desnuda, me acosté en la cama, esperando lo que pudiera pasar.

Esta mujer entró como si fuera normal que ella y yo nos tocáramos, como algo de casi todos los días. A diferencia mía, no estaba desnuda; solo tenía ese camisón, sin ropa interior alguna. Solo verla e imaginar que debajo de ella no había nada, me mojó y llevó mi mano directamente a esa flor caliente. Mientras estaba acostada, ella se sentó encima mío, metió dos dedos a la boca y me empezó a masturbar.

La puse al lado mío y, cruzando nuestras piernas, también la empecé a tocar. Nuestros sexos estaban muy cerca y el movimiento hizo que no aguantáramos las ganas de pegarnos fuertemente, mientras nos cogíamos las nalgas y gritábamos juntas.

Justo antes de venirme, desperté con la gran sorpresa de que tenía mis dedos completamente dentro de mí y tenía que cambiar mis sábanas de lo mojadas que estaban. Incluso llegué a pensar que tenía a esa mujer al lado, prendí la luz y dije !wow! ¡Me vine dormida y despierta! Ahora no sé si deba estar con una mujer para cumplir mi sueño-fantasía, o solo usar ese sueño para masturbarme. ¿Ustedes qué opinan?

Crédito: Tattoo Donkey