Ciber sexo nivel Dios Parte 1

Ciber sexo nivel Dios Parte 1

Tenía el firme propósito de sentarme a escribir temprano, pero el sexo ya se ha convertido en una adicción… esto ya va más allá del placer físico, es algo más bien llamado plenitud. Justo cuando me senté a escribir, me entró una llamada que estaba esperando… tengo una lista ahora, y no precisamente de nombres, y ese ítem tenía que tacharlo… ahora satisfecha, con mi vagina mojada, mis dedos oliendo a sexo y mi boca con el sabor del semen que me tragué, puedo mirar hacia atrás y contarles en donde empezó todo esto.

Me encanta la pornografía, aunque ya no la disfruto tanto como antes, pero ese gusto ha tenido varias etapas. Mi primera etapa fueron las lesbianas… de ahí todas mis ganas por pasar mi lengua por la vagina de otra mujer, chupar sus pezones y hacer tijera… yo tenía que hacerlo a como dé lugar, pero mi entorno no me facilitaba mucho las cosas. Entonces empecé a buscar la forma a través de la herramienta más cercana que tenía: Facebook. Mi historial de búsqueda se llenó rápidamente de “lesbianas en Bogotá” “lesbianas y bisexuales” “mujeres bicuriosas” y un sinfín de combinaciones, que si bien me llevaron a ver cosas interesantes y lograban excitarme, no cumplían con mis objetivos. Sin embargo un día vi un anuncio que captó lo suficiente mi atención como para olvidar que estaba buscando comerme a otra mujer. 

…“trabaja desde tu casa, gana el dinero que quieras, modelos webcam”… 

 Si bien yo no podía trabajar desde casa… fuck, yo tenía que saber de qué se trataba eso. Así que llamé, y me contesto una chica, voz sexy, que me trataba con cierta dulzura y sensualidad. Me citó en una casa en el norte de la ciudad, me dijo, trae ropa interior cómoda y tu cédula. Estaba bastante nerviosa, pero me encantaba la idea. Llegué a una casa grande, en donde Cami me estaba esperando… ella delgada, bajita, casi de mi edad y con una cara de sexo que no podía con ella. Me hizo seguir al tercer piso de la casa, y mientras subía las escaleras sólo escuchaba gemidos, risas, gritos, látigos… y olía demasiado a sexo! 

Me hizo seguir a una habitación en donde había un sofá grande y unas cámaras. Primero empezamos a hablar, generalidades… luego la conversación se empezó a tornar caliente mientras ella se acercaba a mí, colocó su mano en mi pierna, se me acercó, me dio un beso y me dijo, te va a ir muy bien, ahora quítate la ropa y déjame tomarte unas fotos. Ahí empezó todo. Hacía frío y estaba nerviosa, pero mis pezones no estaban parados por el frío, todo eso me excitaba mucho, me iban a pagar por algo que me encantaba… MASTURBARME!!!! Yo no podía trabajar desde casa, así que me asignaron un room con un computador, cámara full hd, un sofá, un consolador gigante y condones, acompañados de una pícara sonrisa y un “disfrútalo” Cerró la puerta y empezó el juego, y bueno… 

Continuará…  ;)