Cuando me premiaron por beber

Cuando me premiaron por beber

Llegamos un poco tarde, como raro Bogotá no colaboraba mucho y había llovido toda la tarde, tomamos un transmilenio y luego un alimentador que nos dejó a unas 15 cuadras del evento, caminamos por el costado de la autopista por un camino de lodo, compramos un par de cervezas en el camino y a pesar de mis dudas dado el nuevo código de policía la ansiedad de saber que una de mis bandas favoritas tocaba en unos minutos me gano y me tome las cervezas sin dudarlo enfrente de los tombos que custodiaban el lugar. Después de una larga fila logramos pasar el primer filtro para encontrarnos con una aún más lenta para comprar la boleta, mi novia me vio cara de desespero y me dijo que fuera entrando, nos encontrábamos adentro al lado de la barra de Bud, me escondí 2 paquetes de cigarrillos y entré. 

Llegue a la carpa de Budweiser mientras hacían sound checks y corrí hacia el escenario buscando a mis amigos, pero a medida que me acercaba, salió Tim Armstrong y Lars Frederiksen y toda la carpa empezó a gritar. Abrieron con “Radio” y todos estábamos locos bailando,  al rato estaban tocando "Roots Radicals" y yo estaba abrazado con 2 calvos que en mi vida había conocido cantando y bailando y así empezó el que fácilmente podría ser el mejor concierto de mi vida, la situación se volvió surreal en el momento en que empezaron a tocar “Fall back down” casi un himno entre mis amigos y yo, y en el momento en que empezaba el coro me encontré con ellos enfrente del escenario, nos abrazamos, bailamos, cantamos, más de 15 años escuchando una banda y por fin verla en vivo, la emoción llegó a un momento sublime cuando Tim bajó del escenario para cantar con el público “Ruby Soho”, tuve al padrino del punk a un metro de distancia y aun no me las creo... 

Barra Budweiser

Después de Rancid fuimos por cervezas a la barra de bud, donde un tipo que parecía un mimo muy pintoresco nos dio un pic por cada cerveza que habíamos comprado y nos dijeron que los guardaramos pues podríamos reclamar premios. Deben tener en cuenta que minutos después de ver Rancid que a uno le digan que le van a dar premios por tomar cerveza solo da la sensación de estar en el cielo. Así que mi segunda aventura de la noche consistía en tomar cerveza. 

 Fuimos a ver The XX que tuvo un show increíble y juro que en un punto Oliver Sim parecía a punto de llorar por la acogida que le daba el público. Al terminar su set era hora de ver los premios que nos esperaban en la carpa de Budweiser, los festivales como Estéreo Picnic siempre son una oportunidad para las marcas de generar una impresión durable en sus clientes, y debo decir que Bud lo hizo muy bien, primero que todo las mujeres que atendian el stand eran fácilmente las más ricas de todo el festival, aparte tenían pines, parches, cachuchas, todos premios increíbles, yo cambie mis pics por 3 pines (un cassette, un vinilo y un rayo muy old school) los amigos con los que estaba usaron sus pics para recibir parches y una cachucha y compramos algunas cervezas más con el fin de lograr tener toda la mercancía que tenían disponible antes de que se acabara el festival. 

 Nos dirigimos a ver The Weekend que tuvo una de las mejores producciones de la noche, y cerró justo a tiempo para los ya tradicionales fuegos artificiales, en nuestra lista solo faltaba ver a Justice para cerrar la noche con broche de oro, una fiesta increíble aunque no cabía un alma más en esa carpa. Así cerró el jueves Estéreo Picnic, el viernes se veía el efecto Bud por todo el festival, parches, pines, cachuchas y cerveza junto a la mejor música que nos trajo este 2017.

Cuentanos cual fue tu experiencia en Estereo Picnic este año